domingo, 20 de diciembre de 2009

Tuvo que transpirar...


En segundo turno, el chipriota Marcos Baghdatis le ganó 7-6 (8-6) y 7-5 a Juan Mónaco y se clasificó a la final de la Copa Argentina de tenis, instancia donde se las verá con Nalbandian.

Bajo un intenso sol y una pesada humedad, Mónaco y Baghdatis jugaron un partido de alta intensidad, con muchos peloteos largos y demostraciones de despliegue físico por parte de ambos.

El tandilense logró el primer quiebre del partido en el séptimo juego del set inicial, en su tercera oportunidad y lo confirmó cuando le tocó sacar. Llegó al 5-4 con la chance de cerrar el set con su servicio, pero en ese momento tuvo algunas dudas que el chipriota no dejó pasar.

Le devolvió el quiebre, luego pasó al frente y finalmente la cuestión se dirimió en el tie break. Allí Baghdatis mostró una gran fortaleza mental, ya que luego de desaprovechar cuatro bolas para set y que Mónaco revirtiera esa gran desventaja hasta ponerse 6-6, se llevó el desempate en 8-6.

El segundo set no fue más simple. Al chipriota le bastó con su quiebre en el séptimo game para llegar 5-4 con su saque y tener todo dado para cerrar el partido.

Pero Pico no lo iba a dejar irse así nomás. Le quebró el saque en ese juego y se puso 5-5, con el apoyo de todo el público, que lo aplaudía y vitoreaba.

No obstante, duró poco la alegría. El chipriota salió decidido en el siguiente juego y recuperó el quiebre, para volver a sacar para el partido, ahora 6-5.

Allí debió superar problemas otra vez, ya que Pico tuvo chances de romper de vuelta su servicio. Pero Baghdatis salió de esa situación y se llevó el pleito.

Baghdatis mostró en este partido algunos destellos de su calidad, esa que lo hiciera conocido en el Australian Open 2006. Va por el buen camino, pero todavía le falta para llegar a la meta de la vuelta al cien por ciento.

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