A poco más de dos semanas del debut argentino en la Copa Davis ante Suecia, David Nalbandian comienza a acumular minutos de competencia en el ATP de Buenos Aires. Su primer partido ante Starace fue interrumpido por lluvia al finalizar el primer set, así que el duelo de octavos de final ante el español Gimeno-Traver, era su primera prueba completa luego de más de nueve meses de ausencia.
Con la baja de Del Potro por lesión en su muñeca, Nalbandian sigue siendo el as de espadas del equipo dirigido por Modesto Vázquez. Y con tan pocos días de cara al viaje a Estocolmo, es imprescindible analizar el rendimiento del cordobés. En su debut se mostró suelto dentro de la cancha, sin molestias y ejecutando tiros con total normalidad. En la conferencia de prensa posterior declaró: "Me sentí perfecto".
Pero esta vez la historia fue muy diferente. Se notó su falta de rodaje, y no pudo mantener el ritmo de juego a lo largo del encuentro. Estuvo cansado a partir del final del primer parcial y demasiado errático con el drive. Pero luego recuperó la compostura y demostró tener físico para aguantar un partido de casi tres horas. De todas maneras, resulta muy difícil imaginar que en dos semanas juegue un partido a cinco sets -en Suecia y sobre carpeta- ante un rival tan poderoso como Soderling, a pesar de que es uno de los jugadores que más siente la camiseta albiceleste.
Este era el segundo enfrentamiento entre Nalbandian, actualmente en el puesto 140° del ránking, y Gimeno-Traver (80º). La única vez que se cruzaron había sido en este mismo torneo en 2009, donde el argentino se impuso por 7-5 y 6-2 para avanzar a cuartos de final.
Al igual que en su debut en el ATP porteño, el cordobés arrancó jugando con agresividad y contundencia. Sin embargo desperdició sus primeras 3 oportunidades de quiebre en el cuarto game, y a partir de allí comenzó a errar más de lo normal. Su rival se encontró con una triple chance de quiebre en el quinto game, y el argentino terminó cediendo su saque con una doble falta. Pero en el sexto juego, Nalbandian recuperó el quiebre luego de un intenso intercambio de tiros.
A partir de allí el campeón en 2008 recuperó la eficacia con su saque, y mejoró mucho en la recepción con un juego más agresivo. Finalmente terminó forzando otro quiebre, gracias a una doble falta del español.
Cuando tuvo que definir el set, otra vez falló demasiado. A tal nivel que uno de sus saques terminó afuera de la línea de fondo. Con semejante falta de precisión, no pudo ratificar el quiebre y cedió por segunda vez su servicio.
El español demostró que haberle ganado a Nicolás Almagro no fue tan sólo un día de inspiración. Jugó a gran nivel, desacomodando al cordobés, moviéndolo de lado a lado, y disparando tiros muy duros desde el fondo. Además es uno de esos jugadores que nunca se dan por vencidos y llegan a todas las pelotas.
Tuvieron que desempatar en tie-break, y el ex número 3 del mundo dejó un par de bolas en la red para quedar abajo 1-3. Luego se recuperó y luchó hasta igualar 4-4, pero el español terminó ganando 7-5.
Para la segunda manga Nalbandian cambió la cara y salió enojado. Quebró de entrada y mantuvo su saque contundentemente. Pero no pudo defender el rompimiento, y al final del quinto game solicitó la atención de un médico por una molestia en su pierna derecha.
En el noveno juego, cuando varios pensaban que el unquillense estaba a punto de retirarse, rompió el servicio de su rival y provocó el primer aliento intenso del público. Tuvo que caminar por la cornisa un par de veces, antes de defender su saque e igualar el partido con un 6-4.
Una vez más en el tercer parcial el argentino quebró de entrada, esta vez gracias a dos doble faltas en fila del español. Pero lo importante fue que recuperó la mentalidad ganadora y la eficacia. Se adelantó 4-2 y consiguió otro quiebre en el octavo game.
Volvió a ceder terreno en el décimo juego cuando sacaba 5-4 para partido, regalando un par de pelotas que le terminaron saliendo muy caras. Por la falta de contundencia tuvo que esforzarse horas extras y terminó definiendo en Tie Break, una vez más, el tercer set.
El desempate fue apasionante, estuvo lleno de suspenso e incertidumbre. Cuando el argentino se perfilaba para cerrar el match, Gimeno-Traver salvó dos puntos para partido acertando ajustadamente la pelota en el fleje, dejando al público con las ganas de festejar.
La tercera fue la vencida para Nalbandian que se impuso 9-7, y luego de un trabajo forzado durante dos horas y 46 minutos, avanzó a los cuartos de final, al imponerse por 6-7 (5-7), 6-4 y 7-6 (9-7). Allí enfrentará a otro español, Albert Montañés, el quinto cabeza de serie, que venció a su compatriota Pablo Andújar por 6-3 y 6-2 en este torneo en arcilla, dotado con 600.000 dólares en premios.
Fisicamente el argentino no está a pleno, lo cual es lógico por la larga inactividad que arrastra. Pero lo más preocupante fue su falta de energía para cerrar los puntos decisivos. Este partido en otra época lo cerraba en dos sets, y en mucho menos tiempo.
Lo más destacable del segundo partido de Nalbandian en el ATP de Buenos Aires fueron el revés y la volea. El revés lo ejecutó a la perfección. Por momentos pecó de querer liquidar los puntos antes de lo debido. Pero aprovechó su arma letal para definir los puntos en momentos decisivos. Gimeno-Traver no supo cómo responder ante el revés del argentino. Tanto en volas cruzadas como paralelas y drop shots.
Las pelotas cortadas fueron el otro punto fuerte del cordobés. Demostró que la precisión de su muñeca mantiene la vigencia a través de los años. En una pelota incomoda terminó dibujando un drop shot impecable, que el público festejó al grito de "Humille maestro".
Otro de las cuestiones a destacar del juego del argentino fue la volea. Estuvo muy sólido cada vez que atacó la red. Desacomodó constantemente a su rival para definir los puntos. Y fue uno de los golpes con los que acumuló mayor efectividad.
En el cierre de la tercera jornada, el español Juan Carlos Ferrero, segundo favorito, ex N° 1 del mundo y campeón de Roland Garros, despachó sin problemas al brasileño Marcos Daniel al ganarle 6-2 y 6-4 y espera en cuartos al también español Santiago Ventura, quien eliminó al rumano Victor Hanescu, séptimo preclasificado, por 6-4 y 7-6 (12-10).
jueves, 18 de febrero de 2010
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