martes, 26 de enero de 2010

No lo paran...


Andy Roddick se vio perjudicado por una lesión en el hombro y la base del cuello, producida en su partido anterior contra el chileno Fernando González.

En un duelo cambiante, que estuvo lejos de tener el nivel técnico esperado pero estuvo colmado de emociones fuertes, Cilic se impuso por 7-6 (7-5), 6-3, 3-6, 2-6 y 6-3, tras 3 horas y 52 minutos.

Al norteamericano no le alcanzó para levantar el partido una reacción notable: llegó a estar abajo dos sets a cero y molesto por una lesión, pero se mantuvo concentrado y estiró el partido.

A los dos se los notó un poco erráticos y faltos de potencia durante el desarrollo del match, algo extraño en dos sacadores y pegadores innatos. Quizá cansados por los largos duelos de octavos de final que venían de disputar, ambos intentaron en el arranque del juego suplir sus deficiencias con variedad de velocidades y alturas: mucho slice, mucho efecto para asegurar regularidad y ángulos.

Roddick pareció el más afectado por esta cuestión, ya que su habitualmente poderoso drive no lograba lastimar ni un poco a su contrincante. Aunque el croata no se vio nunca del todo cómodo y cometió muchos más errores no forzados que lo habitual. También es cierto que el vuelo tenístico del partido resultó ir de menor a mayor.

El primer set fue extremadamente parejo. Los dos defendieron sus games de saque con uñas y dientes hasta el tramo de definición. Cuando estaban 5-5, Cilic consiguió su primer quiebre tras cinco oportunidades fallidas en el set, y pareció que había definido todo a su favor. Pero no pudo sostener su diferencia cuando sacó para set y Roddick, que había dejado pasar dos chances en esa manga, recuperó terreno para llegar a un tie break.

En ese desempate, la diferencia volvió a ser mínima: se lo llevó Cilic porque empezó a encontrar un poco más su ritmo de juego habitual: un poco más de velocidad y excelente colocación de tiros. Sólo ese set duró 1 hora y 10 minutos.

Antes del arranque del segundo parcial, Roddick fue atendido por el trainer debido a una molestia en su hombro derecho.

La segunda manga encontró al norteamericano con una ventaja temprana de un quiebre, pero evidentemente mermado físicamente (hasta haciendo gestos de dolor físico) y algo fastidiado por su falta de precisión, el jugador de Nebraska no pudo sostener sus números en la pizarra y comenzó a sufrir el partido: cedió un break, luego otro. Enseguida dejó pasar dos oportunidades de quiebre para equilibrar el marcador. Se lo notaba algo ido del juego.

A partir de ese momento Cilic se soltó y, aunque sin brillar, comenzó a demostrar toda su versatilidad para complicar cada vez más al ganador del US Open 2003 y cerrar con oficio el segundo set.

Pero lejos de darse por vencido ex número uno del mundo decidió cambiar su táctica: empezó a jugar más planos los saques, dándoles mayor velocidad y menor cantidad de efecto, arriesgó más con su drive y buscó jugar puntos más cortos.

Y vaya si funcionó: Roddick consiguió un quiebre en el tercer set que le infundió nueva energía. Empezó a jugar mejor y a retroalimentar su confianza. Cilic, por el contrario, entró en una laguna de baja tensión que no parecía poder resolver.

Ya en el cuarto, el estadounidense arrasó: se puso 5-0 con su saque cuando iban 19 minutos de juego. Aunque cedió su servicio en ese game, el parcial ya era cosa juzgada.

En el último set, Cilic arrancó con su saque y levantó un triple break point en contra. El europeo despertó y nuevamente empezó a luchar de igual a igual. Fue el inicio de una paridad similar a la que se había dado en el comienzo del encuentro. Los puntos se alargaron y el escenario comenzó a favorecer nuevamente al vencedor de los primeros parciales.

Por eso el quiebre para quedar 3-1 arriba en esa manga pareció tan definitorio. A partir de allí, Roddick no pudo mantener su envión tenístico y anímico, y terminó avasallado por los 20 aces y los 84 tiros ganadores del joven que ya había eliminado del torneo a Juan Martín de Del Potro.

Así, el gigante croata de 21 años -que ya obtuvo un título esta temporada, en Chennai- se aseguró su pase a la semifinal de un Grand Slam por primera vez en su carrera, y dejó al estadounidense sin chances de jugar su quinta semi en Melbourne.

No hay comentarios:

Publicar un comentario