El tandilense Del Potro superó al alemán Florian Mayer por 6-3, 0-6, 6-4 y 7-5.
En el primer set, Del Potro fue muy superior: desniveló cada vez que aceleró (quedó muy claro que el europeo no aguantaba su velocidad de pelota) y molestó con el drive. Pero fue sintiendo la falta de energía tras un duelo de segunda ronda agotador y a cinco sets ante James Blake.
Esa baja de nivel y un dejo de desgano por parte del argentino (se notó mucho su merma física) le dieron una chance a Mayer de reaccionar: comenzó a dominarlo en la segunda manga, jugó en forma más inteligente y lastimó con devoluciones rápidas y subidas a la red.
Del Potro, buscando levantar rápidamente para que el partido no se estirara, empezó a cometer demasiados errores.Y empezó a perder. A tal nivel que en el segundo set recibió una paliza memorable: 6-0.
En ese tramo se lo vio con desplazamientos lentos, problemas de saque y escasa puntería.
De a poco, Delpo comenzó a reaccionar, a sacudirse la modorra y a borrar el segundo set como si hubiera sido un mal recuerdo: empezó a moverse más, a acertar más y a imponer otra vez sus condiciones.
Consiguió un quiebre que le bastó para llevarse el tercer set, y luego jugó el cuarto con oficio: incluso levantó un break a favor para terminar llevándose un partido realmente peleado, mucho más de lo esperado, en 2 horas y 34 minutos.
En un día lejano a su mejor nivel, al argentino le alcanzó con conectar algunos primeros saques y sacar a relucir un poco el oportunismo.
Ahora, tendrá un duelo de octavos difícil ante el ganador del partido entre el croata Marin Cilic (14º) y el suizo Stanislas Wawrinka (19º).
viernes, 22 de enero de 2010
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